La integración laboral; Fundación Juan XXIII

 en AZAFATAS, AZAFATAS MADRID, COMPROMISO SOCIAL, CONGRESOS MÉDICOS, MERIDIANA

Este post habla de una gran historia, una de esas que merece ser contada. Esta es la historia de un grupo de chicas y chicos con discapacidad intelectual que desde la Fundación Juan XXIII Roncalli en Vicálvaro (Madrid) estudian un curso especializado de azafatas/os de congresos y atención al cliente.

Una de sus responsables, Ana Isabel, se puso en contacto conmigo para explicarme a qué se dedicaban y rápidamente me sentí conmovida por su labor, quería hacerles una visita. Nos pusimos de acuerdo con la tutora del curso, Nuria, para hacerla lo antes posible.

FUNDACIÓN JUAN XXIII RONCALLI

Llegó el día, y la bienvenida fue abrumadora, me encontré con un equipo de estudiantes deseosos de escuchar a alguien que les contara cómo se trabaja en el día a día, qué uniformidad usamos, qué funciones específicas se hacen en cada puesto, y por supuesto deseosos de contestar todo aquello que les preguntara, se sentían orgullosos de lo que ya habían aprendido.

La verdad es que no es para menos, su tutora ha sabido sacar lo mejor de ellos, y de algunos cuesta creer que tengan algún tipo de discapacidad.

Una vez pude hablar con todos, decidí ofrecerles la oportunidad de trabajar en nuestra agencia, estaba claro que un equipo tan preparado no iba a ser fácil de encontrar, no hay muchos centros en España que impartan cursos tan específicos relacionados con nuestro trabajo. Todos estaban muy ilusionados y pasaron a enviarme la documentación requerida con la ayuda de Nuria y Ana. A algunos les costaba creer que fuéramos a pagarles y a tratarles como al resto de su equipo, pero pronto se dieron cuenta que su labor era equivalente a la de nuestro personal habitual.

Hemos comenzado ya a trabajar con algunos de ellos con labores sencillas en congresos, tales como control de acceso, guardarropía, entrega de mochilas de congresistas,…y van aprobando con muy buena nota.

EL PEINADO Y EL MAQUILLAJE PARA CADA EVENTO

Después de nuestra visita nos dimos cuenta de que a algunas de las chicas tenían ciertas dificultades para entender cómo debían peinarse y maquillarse para cada evento. Así que les planteamos a Ana y a Nuria la posibilidad de darles una pequeña formación básica en su aula. El día de la sesión se mostraron encantadas y aprendieron algunos trucos que espero pongan en marcha. Practicaron con su propio material y se ayudaron unas a otras. Algunas de ellas tenían un talento oculto en esto de la peluquería que, desde luego yo, desconocía por completo.

La verdad es que encontrar clientes que entiendan la situación, y estén dispuestos a pagar su esfuerzo como a todos los demás no es fácil, muchas veces por desconocimiento, pero estamos muy agradecidos a todos los que sí han aceptado hacerlo. Poco a poco la INTEGRACIÓN estará normalizada y existirán menos barreras. Nadie está libre de vivir en su propio entorno una situación así, “hay que ayudar”, al menos eso siempre nos ha dicho mi madre.

Para afianzar esta relación, Meridiana y la Fundación firmaron un convenio de colaboración que esperamos tenga continuidad a largo plazo y que sirva para que muchos de ellos ganen la confianza que necesitan para construir su propio FUTURO.

Isabel Rodríguez (directora)

Entradas recientes

Deja un comentario

DESTINATION INSIGNIAEL RETORNO DE OMEXPO EN SU VERSIÓN MÁS RENOVADA